Al menos 68 muertos en el segundo accidente ferroviario grave este año en España
Al menos 68 personas fallecieron y decenas resultaron heridas el miércoles cuando un tren de alta velocidad colisionó con otro a unos 150 kilómetros al sur de Madrid, según el balance provisional del segundo siniestro ferroviario de gravedad ocurrido en España este año.
Este accidente se produjo en plena campaña electoral para las elecciones generales del 29 de noviembre y meses después de que la colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, dejara 46 fallecidos en enero.
Fue "un golpe muy fuerte", describió a la AFP Pablo Mejía, que viajaba en uno de los trenes siniestrados, sobre el impacto que sucedió cerca del municipio de Urda, en la provincia de Toledo.
Había "muchas personas en el suelo, encima de otros, asientos arrancados, maletas, mucho caos", agregó con el jersey manchado de sangre. Él no padeció lo peor porque había decidido cambiar de vagón para ir más cómodo.
"Eso es lo que me salvó la vida", agregó.
Sobre las vías, podían verse los dos largos convoyes, uno blanco de la compañía pública española Renfe empotrado en uno rojo de Iryo, descarrilados en parte tras el choque.
"Toda España está de luto", aseguró el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, que visitó el lugar de los hechos, donde afirmó que "no es asumible" para un país como España "sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año".
- "Imágenes muy fuertes" -
En el lugar del accidente, ocurrido en una larga recta con aparente buena visibilidad, se vivieron escenas de caos.
"Me desperté y estaba en el aire", contó Josimar Medina, un turista peruano de 31 años que viajaba a Sevilla junto a su novia. Iban durmiendo en el tren de Renfe, cuando les sorprendió el golpe.
Vio a muchas personas afectadas e "imágenes muy fuertes", asegura con la ropa manchada de sangre de los pasajeros a los que pudieron ayudar.
"Los últimos datos que tenemos son de 68 fallecidos", indicó el presidente de la región de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que afirmó que había varias decenas de heridos siendo atendidos en hospitales, 15 de ellos muy graves.
El siniestro se produjo sobre las 08H53 locales (07H53 GMT) cuando el tren AVE de Renfe que había salido de Madrid rumbo a Sevilla menos de una hora antes colisionó con el Iryo que realizaba el mismo trayecto, y que había partido seis minutos antes de la capital, según explicó el ministro de Transportes español, Óscar Puente.
De acuerdo con los primeros indicios, alrededor de las 08H30 locales se produjo una "avería informática" en un tramo de unos 69 kilómetros. Eso obligó, como está previsto, a la detención de unos seis trenes, entre ellos los dos accidentados, indicó Puente.
Pero uno de ellos, el AVE de Renfe, reanudó la marcha aproximadamente a las 08H36 locales, recorriendo unos 25 kilómetros antes de impactar con la parte trasera del Iryo, que seguía detenido.
"Es el centro de control, a través de sus operarios, el que toma la decisión de reanudar la marcha, en unas circunstancias, desde nuestro punto de vista, inexplicables", explicó Puente, calificando de "errónea" esta orden.
- "Contundencia" -
El accidente conmocionó de nuevo a España, donde se sucedieron las muestras de condolencias y solidaridad con los afectados, que llegaron también de las autoridades de diferentes países.
A casi un mes para las elecciones generales del 29 de noviembre, las dos principales formaciones -el Partido Socialista y el opositor Partido Popular (PP, derecha)- suspendieron por el momento sus actos de campaña.
"España tiene derecho a saber qué está pasando con sus infraestructuras, en qué estado se encuentran las vías (...) y qué advertencias se recibieron desde Adamuz", lanzó el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
En un país de luto, la Federación Española de Fútbol anunció la suspensión de los 24 partidos previstos hoy en la primera eliminatoria de la Copa del Rey.
Con 4.000 kilómetros de vías, la red ferroviaria de alta velocidad española es la segunda más importante del mundo, después de la de China, y uno de los orgullos del país.
La tragedia de Adamuz, ocurrida el 18 de enero, había reavivado en España los debates sobre el mantenimiento de la red ferroviaria y la seguridad de los pasajeros, en el que es el segundo país más visitado del mundo cada año.
"Se tomarán todas las medidas que se consideren oportuno y con total contundencia para reconstruir esa confianza en nuestro sistema de alta velocidad", prometió Sánchez este miércoles.
El accidente de Adamuz era, hasta ahora, la mayor catástrofe ferroviaria en España desde el trágico descarrilamiento de un tren Alvia en 2013 en la región de Galicia, en el noroeste.
Ese suceso dejó 80 fallecidos cerca de Santiago de Compostela, en uno de los siniestros ferroviarios más letales en décadas en España.
C.Silva--GBA