Gazeta Buenos Aires - Trump recibirá a Xi con gran pompa pero pocas expectativas

Trump recibirá a Xi con gran pompa pero pocas expectativas
Trump recibirá a Xi con gran pompa pero pocas expectativas / Foto: Mandel NGAN - AFP

Trump recibirá a Xi con gran pompa pero pocas expectativas

La guardia de honor militar estadounidense ha estado ensayando y el nuevo helipuerto de la Casa Blanca está listo. ¿Pero lograrán Xi Jinping y Donald Trump ir más allá de la pompa en su cumbre de la próxima semana?

Tamaño del texto:

Las advertencias de un apocalipsis por la inteligencia artificial (IA) pesan sobre las primeras conversaciones del presidente chino en la Casa Blanca con su homólogo estadounidense, mientras ambos países compiten por la supremacía en esta tecnología.

La guerra de Trump contra Irán también proyecta una larga sombra sobre las relaciones bilaterales, en momentos en que China trata de evitar las sanciones estadounidenses contra los países que comercian con Teherán.

Algunos informes señalan que Pekín suministró a Teherán información de inteligencia para un ataque contra tropas estadounidenses.

Una guerra comercial es una preocupación aún mayor y las dos mayores economías del mundo siguen tratando de mitigar las consecuencias de los aranceles globales de Trump.

La amenaza de una guerra por Taiwán también se cierne con fuerza sobre el encuentro.

Detrás de todo esto está el deseo de gestionar las tensiones entre una superpotencia decidida a mantener su lugar en la cima y un rival en rápido ascenso determinado a convertir el siglo XXI en una era propia.

"Hablaré de casi todo con él", declaró Trump a periodistas a bordo del Air Force One el domingo. La reunión será el 24 de septiembre.

- "No esperen mucho" -

Pero, según expertos, es más probable que los dos líderes se limiten a prolongar una tregua relativa en lugar de producir resultados concretos, como cuando Xi recibió a Trump en Pekín hace cuatro meses.

"No espero que salga gran cosa de esto", dijo a la AFP Jonathan Czin, del Instituto Brookings.

"En muchos sentidos, esto va a ser una recapitulación de la visita de Trump a Pekín en mayo pasado, donde el foco estuvo realmente en la aparente buena sintonía entre los dos líderes", añadió.

Con los temores sobre la IA acaparando titulares en todo el mundo, se espera que el acuerdo para cooperar en la regulación o en una desaceleración del avance de esta tecnología sea un tema principal de discusión entre Trump y Xi.

Pero cualquier gran acuerdo está "políticamente fuera de alcance por ahora", señaló Wang Dong, profesor de la Universidad de Pekín. Tanto Pekín como Washington temen quedarse rezagados en la carrera por el dominio de la IA.

También saldrán a relucir las tensiones sobre Irán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, se reunirá con su homólogo chino, He Lifeng, este fin de semana, para conversaciones previas a la cumbre, incluidas sobre las sanciones a Irán.

Trump, sin embargo, ha restado importancia a los informes de que entidades chinas suministraron a Irán imágenes satelitales para un ataque contra una base militar estadounidense en Jordania, y afirmó que Xi se ha "comportado razonablemente bien". "Nosotros también los espiamos a ellos", admitió.

En materia comercial, "hay margen para avanzar en aranceles, compras agrícolas y determinados controles a la exportación", dijo a la AFP Yue Su, de Economist Intelligence Unit.

- "Espectáculo" -

Sin embargo, Trump, como otras veces, parece estar más interesado en la puesta en escena junto a un poderoso líder extranjero que en el fondo del encuentro.

"Esto es menos una cumbre y más un espectáculo. Está diseñado para el consumo masivo del público", afirmó Kurt Campbell, ex subsecretario de Estado estadounidense y ahora presidente de The Asia Group.

Trump presionó para que un nuevo helipuerto en el jardín sur de la Casa Blanca estuviera listo a tiempo para la visita de Xi, que incluirá una gran cena de Estado.

Tropas con vistosos uniformes han estado ensayando en la entrada de la Casa Blanca la ceremonia de bienvenida.

Trump incluso recibirá a Xi al bajar del avión, una rareza para el republicano, según informaciones obtenidas por AFP de un funcionario de su gobierno.

Su única desilusión es que su salón de baile de 400 millones de dólares no estará listo para la ocasión, aunque ha dicho que cuando se termine de construir "superará" al Gran Salón del Pueblo de Pekín, donde Xi lo recibió en mayo.

Durante el viaje a Pekín, Trump colmó de elogios a Xi, quien advirtió, sin embargo, sobre un posible "conflicto" por Taiwán.

El temor a que China invada la isla autogobernada y centro mundial de semiconductores -que Pekín reclama como parte de su territorio- sigue siendo el tema más delicado entre Washington y Pekín, según el profesor Wang.

Un posible resultado concreto sería el anuncio de nuevas cumbres. Se espera que Trump y Xi se reúnan en noviembre en el foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Shenzhen, China.

El Kremlin ha sugerido una reunión tripartita con el presidente ruso, Vladimir Putin.

Mientras tanto, se espera que Trump invite a Xi a la cumbre del G20 en diciembre en su resort de Doral, en Miami.

dk-aue-bys-isk/dw/mr/mel

D.Flores--GBA