Le Pen, líder de la extrema derecha francesa, arranca campaña presidencial pese a su condena
La líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, inició este miércoles la campaña electoral apenas un día después de anunciar que se presentará a las elecciones presidenciales, pese a su condena por malversación de fondos.
Rodeada de simpatizantes y periodistas en la localidad de La Flèche, en el oeste de Francia, conquistada por su partido, la Agrupación Nacional (RN), en las elecciones municipales, Le Pen restó importancia a las críticas por su candidatura.
Condenada nuevamente en apelación el martes por el caso de los empleos ficticios en el Parlamento Europeo, fue autorizada a presentarse a las elecciones, aunque anunció que recurrirá el fallo ante el Tribunal de Casación de Francia, lo que le permite evitar el uso de un dispositivo electrónico de vigilancia durante la campaña.
"El tribunal ha restablecido mi elegibilidad. Soy inocente y he presentado un recurso ante el Tribunal de Casación para demostrar mi inocencia", declaró.
"Hay que asumir riesgos para ganar", añadió.
La dirigente, de 57 años, se prepara para presentarse por cuarta vez a la presidencia en las elecciones del próximo año, que su partido antiinmigración considera su mejor oportunidad hasta ahora para alcanzar el poder.
Le Pen minimizó el riesgo de que el Tribunal de Casación rechace su recurso antes de los comicios y desestimó las críticas a su candidatura, centrando el debate en las propuestas políticas con las que espera conquistar el Palacio del Elíseo.
"No voy a pasar la campaña presidencial ofreciéndoles análisis jurídicos", afirmó.
"Si mis adversarios políticos no tienen otros argumentos que esos, significa que, en el fondo, no tienen absolutamente nada que ofrecer a los franceses", agregó.
Aunque fue recibida con entusiasmo por sus seguidores, también fue abucheada por varias decenas de activistas de izquierda que portaban pancartas con el lema "Le Pen, condenada".
Durante el acto estuvo junto a su compañero de fórmula, Jordan Bardella, de 30 años, quien permanecía como posible candidato alternativo en caso de que Le Pen hubiera quedado inhabilitada para concurrir a las elecciones. En caso de victoria de Le Pen, Bardella es considerado el principal favorito para ocupar el cargo de primer ministro.
Muy popular entre el electorado de derecha, Bardella aseguró que no siente "ni alivio ni decepción" por no ser el candidato de su partido.
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O.Medina--GBA