Netanyahu busca un nuevo mandato en Israel en plena guerra y pese a las dudas de Trump
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se presentará a la reelección en las elecciones legislativas de octubre en Israel, según anunció el miércoles su partido, pese a los cuestionamientos sobre su futuro político hechos por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Netanyahu, de 76 años y apodado Bibi, "se presentará a las próximas elecciones y, con la ayuda de Dios, las ganará", declaró la formación oficialista Likud en Telegram.
El anuncio se produce mientras Israel sigue en plena guerra, con varios frentes abiertos en Oriente Medio.
Desde 2023, el gobierno de Netanyahu involucró al país en tres conflictos en Gaza, Líbano e Irán.
Sin embargo no han sido alcanzados de momento los objetivos declarados por el líder israelí: la destrucción de las capacidades militares del grupo palestino Hamás, la neutralización duradera del movimiento Hezbolá libanés y la disuasión estratégica frente a Irán.
Los próximos comicios israelíes están previstos para octubre de 2026.
- Tensiones con Trump -
Netanyahu, quien ostenta el récord de ser el mandatario que más tiempo ha estado al frente de Israel (más de 18 años desde 1996), sueña con un último mandato, pese a enfrentar un juicio por corrupción que dura ya más de cinco años.
La oficialización de su candidatura se da también en medio de un contexto diplomático marcado por las dudas sobre las relaciones con Estados Unidos, aliado histórico de Israel.
En una reciente entrevista con ABC News, el presidente estadounidense calificó una eventual postulación de Netanyahu como una "cuestión abierta".
"No lo sé, ha tenido una carrera extraordinaria. ¿Quiere seguir?", dijo Trump, antes de agregar: "Porque, ya sabes, es un primer ministro en tiempos de guerra".
Estos comentarios ocurrieron días después de un tenso intercambio entre ambos líderes, en el que el magnate republicano reprendió a su socio en un arrebato plagado de palabrotas.
Si bien Trump sigue apoyando al primer ministro israelí, varios acontecimientos recientes, relacionados principalmente con la guerra en Irán, han puesto de manifiesto sus diferencias.
- Fuertes críticas en Israel -
El futuro político de Netanyahu también se ha visto empañado por las críticas constantes de la oposición israelí, que lo acusa de haber debilitado la cohesión nacional, sobre todo a través de su controvertida reforma judicial y su gestión de los diferentes conflictos.
Yair Lapid, el principal líder opositor israelí, calificó la decisión del gobierno de aceptar el pasado abril un alto el fuego con Irán como un "desastre político".
Además, la mayoría de los israelíes lo considera responsable del fallo de seguridad que permitió el ataque sin precedentes del movimiento islamista palestino Hamás el 7 de octubre de 2023 en el sur del país.
El jefe de Gobierno ha sido abucheado en numerosas manifestaciones en los últimos años, sobre todo en las marchas por la liberación de los rehenes israelíes retenidos en la Franja de Gaza.
Tras volver al poder a finales de 2022, Netanyahu gobierna gracias al apoyo de una coalición con formaciones de extrema derecha, que carece de mayoría absoluta en el Parlamento tras la salida de los partidos ultraortodoxos por un desacuerdo sobre el servicio militar obligatorio de los estudiantes religiosos.
Esta coalición cuenta con 60 escaños de los 120 que tiene la Knéset, el parlamento israelí.
El martes, una encuesta publicada por el Instituto de la Democracia de Israel (IDI, considerado independiente) estimaba que el 61% de los israelíes, y el 57% de los israelíes judíos, no creen que el gobernante deba presentarse.
Una encuesta de la radiotelevisión pública KAN publicada a finales de mayo situaba a su partido, el conservador Likud, a la cabeza de las intenciones de voto, con una ligera ventaja sobre Beyahad, la lista conjunta de Lapid y del ex primer ministro Naftali Bennett.
Sin embargo, ninguno de los dos bloques parece estar actualmente en condiciones de formar un gobierno, dada la fragmentación del electorado.
P.Ruiz--GBA