Gazeta Buenos Aires - Policías y fiscales intervienen ente electoral luego de que 63 mil personas no votaran en Perú

Policías y fiscales intervienen ente electoral luego de que 63 mil personas no votaran en Perú

Policías y fiscales intervienen ente electoral luego de que 63 mil personas no votaran en Perú

Policías y fiscales intervinieron este domingo las oficinas de la autoridad electoral de Perú, sumido en una profunda crisis política, luego de que más de 63 mil electores se quedaron sin votar en las presidenciales por falta de entrega de cédulas, ánforas y otros elementos necesarios.

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Periodistas de la AFP constataron la presencia de agentes policiales al interior y en los alrededores de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), encargada de la organización de la elección.

Los policías y fiscales "realizan diligencias en la ONPE y en la empresa" contratada para repartir el material electoral, dijo la Dirección contra la Corrupción de la Policía (Dircocorp) en la red social X.

En 15 locales de votación "no se lograron instalar 211 mesas de sufragio, lo cual tuvo impacto en 63.300" electores y señaló que no pagarían multa por no votar, dijo el jefe de la ONPE, Piero Covetto.

"Esto no es acerca de una multa. Es acerca del derecho de ir a votar por el candidato o candidatos" a diputados y senadores, dijo la candidata derechista Keiko Fujimori, favorita en los sondeos.

Propuso una ampliación en el plazo de cierre de mesas, que ya había sido prolongado una vez hasta las 18H00 locales (23H00 GMT) por los retrasos.

Perú, con sufragio obligatorio, ha tenido ocho presidentes desde 2016, la mitad de ellos destituidos por un parlamento que concentra el rechazo de la población.

"Hay adultos mayores, personas que han venido con sus bebés en brazos, y no han abierto las mesas", dijo disgustada a la AFP la votante Elva Ramos, de 49 años, en el turístico distrito de Miraflores.

- Sin opciones -

Buena parte de los peruanos no confían en sus políticos, a quienes responsabilizan de la peor ola criminal desde el conflicto del Estado peruano con la guerrilla maoísta Sendero Luminoso (1980-2000).

"Todo está pésimo. La delincuencia nos dominó y prácticamente ya acabó con nosotros", dijo Raúl Cabana, obrero de 45 años, quien votó cerca del centro de Lima.

Los electores "llegan muy incrédulos, muy inseguros, sin fe en la política, sin reconocer liderazgos sólidos que orienten el voto", dice el sociólogo David Sulmont.

Las preferencias están repartidas entre siete candidaturas con posibilidades de pasar a un balotaje en junio. Ninguna supera el 15% de intención de voto.

En una entrevista con la AFP en vísperas de la elección, la derechista favorita Fujimori prometió expulsar migrantes irregulares, atraer inversiones estadounidenses y sumarse al bloque de gobiernos de derecha de la región que crece con el apoyo de Donald Trump.

La siguen de cerca el empresario centrista Ricardo Belmont, el outsider populista Carlos Álvarez, el millonario Rafael López Aliaga y los izquierdistas Roberto Sánchez, Alfonso López Chau y Jorge Nieto.

En 2021, el izquierdista Pedro Castillo (2021-2022) llegó de sorpresa a la presidencia pese a que una semana antes de la primera vuelta figuraba séptimo en las encuestas.

El domingo pasado aún había un 16% de indecisos y otro 11% pensaba no votar por nadie, según Ipsos.

- "No hay esperanza" -

Los candidatos empezaron la jornada con desayunos televisados, rodeados de su equipo y seguidores, una tradición electoral en Perú.

"Yo como gerente no estoy acostumbrado a la burocracia", dijo este domingo López Aliaga, quien se comprometió a aumentar el presupuesto para los pobres. "Yo primero hago y después pido permiso", señaló.

Los electores se enfrentan a una papeleta de 44 centímetros de largo, en la que además marcan por primera vez desde 1990 diputados y senadores, pues el país restablecerá en julio un parlamento bicameral.

Para Sulmont, "se muestra una gran desconexión entre la oferta política y las expectativas de la gente".

"Ninguna de las candidaturas despierta un gran entusiasmo", dice.

Más del 90% de los peruanos tienen "poca" o "ninguna confianza" en su gobierno y su parlamento, la cifra más alta de América Latina, según la encuesta regional Latinobarómetro.

"No hay esperanza, con tantas cosas que han pasado. No tengo un candidato", dice Luis Peña, un lustrabotas de 55 años.

Pero pese a sus problemas, Perú destaca como una de las economías más estables de la región, con la inflación más baja y boyantes exportaciones mineras.

X.Marino--GBA