La violencia no debe organizar el mundo, advierte el jefe de DDHH de la ONU
El jefe de derechos humanos de la ONU expresó su alarma el viernes por la normalización del uso de la fuerza para resolver disputas y advirtió que el aumento de conflictos está creando "un desierto de derechos humanos".
"No debemos volver a la violencia como principio organizador", afirmó Volker Türk al presentar una actualización sobre la situación de los derechos humanos en el mundo.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos advirtió que "la amenaza y el uso de la fuerza para resolver disputas se están volviendo más frecuentes y normalizados".
"El número de conflictos armados casi se duplicó desde 2010, hasta situarse en alrededor de 60", señaló ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
"El mundo se está volviendo un lugar más peligroso. Nadie en su sano juicio quiere eso", destacó.
Türk advirtió que una de las principales causas de estas tendencias es la competencia cada vez más implacable por el poder en detrimento de los derechos.
"Los actores compiten por el control de la tierra, la energía y la atención. ¿Pero con qué fin?", preguntó.
"¿Dominar la economía mundial? ¿Acumular más poder? ¿Poner la inteligencia artificial en el espacio? El poder debe servir a otros propósitos", recalcó.
Türk criticó a los líderes que "usan el poder para sus propios fines, explotan y someten".
Añadió que resulta "desconcertante que los líderes políticos no estén tomando medidas urgentes para revertir las tendencias actuales".
Algunos, incluso, están "atacando las instituciones diseñadas para mantenernos seguros: las Naciones Unidas, incluido el Tribunal Internacional de Justicia; la Corte Penal Internacional; este Consejo y sus mecanismos", denunció.
Türk lamentó también una aparente insensibilización ante las violaciones del derecho internacional.
Recordó que hace una década "un ataque contra un hospital provocaba una protesta mundial (...), pero cifras recientes muestran que ahora hay un promedio de 10 ataques diarios contra servicios de salud".
"El mundo no puede quedarse de brazos cruzados mientras el sistema del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos se desmantela ante nuestros ojos", subrayó.
R.Otero--GBA