Gazeta Buenos Aires - ¿Debe la humanidad erradicar a los mosquitos más letales?

¿Debe la humanidad erradicar a los mosquitos más letales?
¿Debe la humanidad erradicar a los mosquitos más letales? / Foto: Olivier Morin - AFP/Archivos

¿Debe la humanidad erradicar a los mosquitos más letales?

Los animales más letales del planeta no son los leones, ni las arañas, ni las serpientes. Son los mosquitos que chupan nuestra sangre, nos provocan picores y nos transmiten enfermedades, hasta el punto de que algunos plantean su erradicación.

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Los mosquitos matan alrededor de 760.000 humanos cada año, según la plataforma de investigación Our World in Data. Son los vectores de alrededor del 17% de enfermedades infecciosas como la malaria, el dengue, la fiebre amarilla, el chikunguña o el zika.

Y con el calentamiento climático y unos veranos cada vez más largos, estos insectos ganan terreno, lo que hace temer futuras crisis sanitarias.

Ante esta situación, ¿no podría la humanidad erradicar a los mosquitos mortales? Y si lo hiciera, ¿qué impacto tendría en el medio ambiente?

De hecho, no sería necesario erradicarlos a todos.

De unas 3.500 especies conocidas de mosquitos, solo un centenar pica a los humanos y cinco de ellas causan alrededor del 95% de las infecciones en los humanos, dice a la AFP la bióloga Hilary Ranson, de la Liverpool School of Tropical Medicine.

Las cinco especies vectores de enfermedades "han evolucionado para estar estrechamente ligadas al ser humano" y se alimentan y reproducen cerca de él, explica.

Según ella, su erradicación sería "tolerable" a la vista de los estragos que provocan y no tendría un impacto importante en el ecosistema en su conjunto. Mosquitos genéticamente similares pero menos letales "ocuparían rápidamente ese nicho ecológico", asegura.

- Debate ético -

Aunque está de acuerdo en términos generales, el entomólogo Dan Peach, de la Universidad de Georgia de Estados Unidos, considera que hace falta más información para poder compararlo con otras opciones.

No sabemos suficiente "sobre la ecología de la mayoría de las especies de mosquitos como para pronunciarnos con certeza en un sentido o en otro", afirma.

Los mosquitos "trasladan nutrientes desde sus hábitats larvarios acuáticos" hacia otras zonas y sirven de alimento a insectos, peces y otros animales, explica.También polinizan plantas, pero este fenómeno "no se comprende bien y puede variar según las especies".

El debate ético sobre eliminar especies vivas es legítimo, según Hilary Ranson, aunque subraya que los humanos ya exterminan muchas de ellas involuntariamente.

Una de las biotecnologías para eliminar a estos insectos sería la "genética dirigida", que consiste en modificar un cromosoma para transmitir un rasgo a toda la descendencia.

Por ejemplo, un grupo de científicos modificaron genéticamente a hembras del mosquito "Anopheles gambiae", transmisor de la malaria, para volverlas estériles y lograron así erradicar en laboratorio una población en unas pocas generaciones.

La iniciativa "Target Malaria", financiada por la Fundación Gates, todavía no ha probado esta tecnología en África, pero prevé llevar a cabo un ensayo en 2030 en un país donde esta enfermedad sea endémica.

Otra estrategia prometedora consiste en infectar los mosquitos "Aedes aegypti", vector del dengue, con la bacteria "Wolbachia", que bloquea la circulación del virus. Esto hace decaer la población o al menos reducir su capacidad de transmitir la enfermedad.

- Sin "solución milagrosa" -

Este método plantea otra pregunta: ¿realmente es necesario matar a estos mosquitos?

Un estudio publicado en 2025 mostró que la liberación de mosquitos infectados con la bacteria "Wolbachia" en la ciudad brasileña de Niterói había reducido en un 89% los casos de dengue.

Más de 16 millones de personas en quince países están ahora protegidas por estos mosquitos, "sin ninguna consecuencia negativa", destacó a la AFP Scott O'Neill, fundador del Programa Mundial contra los Mosquitos.

Paralelamente, otro proyecto de "transmisión cero" intenta utilizar la genética dirigida para impedir que las hembras de "Anopheles gambiae" propaguen la malaria.

Un trabajo de laboratorio publicado en Nature a finales de 2025 sugieren que los científicos se están acercando a este objetivo. Para 2030 incluso debería empezar un estudio de campo.

Pero estos proyectos necesitan cierto "apoyo político o adhesión" de los países donde se llevan a cabo, declara a la AFP el autor del estudio, Dickson Wilson Lwetoijera, del Instituto de Salud Ifakara en Tanzania.

La junta militar de Burkina Faso, por ejemplo, suspendió el año pasado las pruebas con mosquitos modificados genéticamente a raíz de críticas de la sociedad civil y campañas de desinformación.

Por ello, Hilary Ranson aboga por una "solución más global" contra estas infecciones, en vez de una "solución milagrosa" generalmente financiada por la Fundación Gates.

Esto se traduciría, según ella, en ofrecer a las poblaciones de los países afectados un mejor acceso a diagnósticos, tratamientos o vacunas más eficaces.

Sin embargo, las ONG advierten que los recortes de los países occidentales en ayuda internacional desde 2025 amenazan los avances en la lucha contra la mayoría de las enfermedades transmitidas por mosquitos.

P.Pereyra--GBA