La Argentina de Messi y la España de Yamal definen al campeón del mundo
Tras cinco semanas de competencia y meses de polémicas dentro y fuera del campo, la Copa del Mundo tendrá un nuevo dueño: la Argentina de Lionel Messi y la España de Lamine Yamal pugnan por el cetro más codiciado del fútbol este domingo a las afueras de Nueva York.
El que muchos consideran el mejor futbolista de la historia defenderá la corona ganada hace cuatro años en Catar frente a uno de los llamados a escribir las nuevas letras del deporte más popular.
Donald Trump observará en el MetLife Stadium, en East Rutherford, Nueva Jersey, el final de un certamen que por momentos se alejó de sus tradiciones casi centenarias para ajustarse a sus designios y los del mercado estadounidense.
El juego por la estrella (15H00 locales, 19H00 GMT), en el que se esperan más de 80.000 personas, será el primero que el mandatario verá en directo. Su país albergó la mayoría de partidos del primer Mundial de 48 equipos y tres países sede.
La caída del telón será presenciada también por los jefes de Estado de las otras dos naciones anfitrionas: Claudia Sheinbaum, de México, y Mark Carney, de Canadá, quienes han tenido relaciones tirantes con el inquilino de la Casa Blanca.
"Es una muestra de que hay buena coordinación, buena colaboración con el gobierno de los Estados Unidos", explicó Sheinbaum sobre su asistencia.
- "Mayor escenario de todos los tiempos" -
El jefe de la FIFA, Gianni Infantino, dijo que su amigo Trump entregará el trofeo al ganador: Argentina, que busca su cuarta estrella en su segunda final consecutiva, o España, que apunta a su segundo título tras el conquistado en Sudáfrica 2010.
El choque entre los campeones de América y Europa es inédito en esta instancia.
También será la primera vez que se otorgarán anillos a los vencedores, como en los deportes estadounidenses, y que habrá un show de entretiempo, en un enésimo intento de la FIFA para posicionar el "soccer".
El espectáculo, al mejor estilo del Super Bowl, será dirigido por Chris Martin, cantande de Coldplay.
Contará con un reparto de lujo: la estadounidense Madonna, el canadiense Justin Bieber, el grupo de K-pop surcoreano BTS y la colombiana Shakira, cuya canción "Dai Dai", cantada a dueto con la estrella del afrobeat Burna Boy, retumbará en el recinto.
La FIFA ha asegurado que el descanso del partido no excederá el tiempo reglamentario de quince minutos.
Será "el mayor escenario de todos los tiempos", prometió Infantino.
Antes habrá una ceremonia de clausura (17H30 GMT) en la que participarán el actor Tom Cruise, el streamer IShowSpeed y los cantantes Robbie Williams, Laura Pausini o Nicole Scherzinger, intérpretes de la canción oficial "Desire".
- El 10, por una nueva gesta -
La cantante y actriz ganadora del Óscar Jennifer Hudson entonará el himno local previo a que la pelota ruede ante miles de millones de telespectadores e invitados especiales en el estadio, como el rey de España Felipe VI y el jefe del gobierno, Pedro Sánchez.
El presidente argentino, Javier Milei, se ausentará, como ha sido usual en la mayoría de los mandatarios del país sudamericano, muy supersticioso con todo lo relacionado al fútbol.
Para la hora del encuentro se espera una temperatura de 28°C y una mejora en la calidad de aire tras el humo de los incendios forestales canadienses que tiñó de gris Nueva Jersey esta semana.
En su séptima final mundialista, el equipo de los Lionel, Messi en la cancha y Scaloni en el banco, pretende convertirse en la primera selección en ganar dos Copas del Mundo consecutivas desde que el Brasil de Pelé y Garrincha conquistó los torneos de 1958 y 1962.
A los 39 años y en su sexto y seguramente último Mundial, el capitán ha exhibido un nivel cercano al mostrado en su momento cumbre, con el Barcelona, que le hizo sentar en la mesa de los mejores.
"Tenemos que valorar lo que hace y la historia y la leyenda que es él", destacó Scaloni.
- ¿Hora del príncipe? -
La Albiceleste ha roto pronósticos con base en la magia del 10 y de un plantel que ha protagonizado remontadas para la historia, todas en la fase eliminatoria. La última de ellas, un 2-1 en semifinales ante Inglaterra, uno de sus mayores rivales.
Además de la cuarta estrella, tras las ganadas en 1978, 1986 y 2022, Messi buscará imponerse en el pulso con Kylian Mbappé por la artillería histórica de los mundiales y la Bota de Oro.
El francés lo sobrepasó en ambas tablas (un gol de ventaja en la histórica, dos en la de 2026) con un doblete en la derrota 6-4 de Francia ante Inglaterra en la contienda por el tercer lugar el sábado en Miami.
"Leo marca todo el tiempo, mañana va a marcar seguro", estimó el galo.
Entre Messi y Mbappé, Lamine Yamal, el prodigio español de 19 años llamado a recoger la bandera de los grandes.
Aunque no ha brillado en su primera Copa del Mundo, Yamal ha engranado con creces en una Roja de gran juego colectivo, que también ha sabido vencer sobre la hora y que en semis noqueó a la gran favorita, Francia (2-0).
Dirigida por Luis de la Fuente, maestro de Scaloni, España tiene además para mostrar una defensa de acero, que apenas ha encajado un gol en siete partidos.
"Tenemos que tener más ganas de ganar que miedo a perder", destacó el capitán Rodri, antes de la segunda final mundialista de su país.
O.Medina--GBA